Regalar un vuelo en globo: una experiencia para recordar

Hay regalos que duran años.

Y otros que duran toda la vida.

No porque sigan guardados en una estantería, sino porque terminan formando parte de nuestras historias.

Una conversación que todavía recordamos. Una escapada improvisada. Una sorpresa inesperada. Un momento que, incluso mucho tiempo después, sigue siendo capaz de hacernos sonreír.

Quizá por eso cada vez tiene más sentido hacerse una pregunta antes de empezar las compras de Navidad:

¿Y si este año regalamos recuerdos en lugar de cosas?

Noviembre: empieza la búsqueda del regalo perfecto

Noviembre tiene algo curioso.

Todavía queda tiempo para Navidad, pero empezamos a verla aparecer por todas partes.

Los escaparates cambian, llegan las primeras luces, aparecen las campañas de Black Friday y empezamos a pensar inevitablemente en una de las preguntas más repetidas del final del año:

¿Qué regalo?

El Black Friday se ha consolidado en España como uno de los momentos que marcan el inicio de las compras navideñas, convirtiendo noviembre en uno de los meses clave para empezar a buscar regalos.

Y precisamente por eso puede ser el mejor momento para plantearse algo diferente.

El problema de regalar a alguien que ya tiene de todo

Todos conocemos a esa persona.

La que cuando preguntas qué quiere responde:

“Nada”.

O todavía peor:

“No necesito nada”.

Entonces empieza la búsqueda.

Ropa, tecnología, perfumes, complementos, objetos para casa…

Hasta encontrar algo que, con suerte, esa persona no tenga ya.

Pero existe otra posibilidad.

Regalar algo que no pueda guardar en un cajón.

Las experiencias se convierten en historias

Cuando regalamos una experiencia ocurre algo diferente.

Primero está la sorpresa.

Después llega la espera.

Luego el día en el que finalmente se disfruta.

Y, cuando termina, aparece algo todavía más importante: el recuerdo.

Por eso regalar una experiencia no consiste únicamente en regalar unas horas.

También regalamos la conversación previa, las expectativas, las fotografías y todas esas historias que surgirán después.

Y algunas experiencias tienen además la capacidad de convertir una mañana normal en algo completamente extraordinario.

¿Qué se siente al regalar un vuelo en globo?

Un vuelo en globo empieza mucho antes de que la cesta abandone el suelo.

Empieza cuando alguien recibe el regalo.

Cuando descubre que dentro del sobre, del correo o de la tarjeta no hay un objeto.

Hay una aventura.

Después llega el día del vuelo.

Muy temprano, mientras todavía está amaneciendo, comienza la preparación del globo.

La envolvente permanece extendida sobre el terreno y poco a poco empieza a llenarse de aire.

Los quemadores entran en funcionamiento.

El globo se levanta.

Y entonces llega ese momento en el que todos miran hacia arriba y entienden que están a punto de volar.

7 razones para regalar una experiencia este año

  1. No ocupa espacio.
    No terminará olvidada en un armario ni acumulando polvo en una estantería.
  2. Es difícil repetir el regalo.
    Puede que alguien ya tenga otro jersey, otro perfume o unos auriculares nuevos. Una experiencia es mucho más difícil de duplicar.
  3. Crea recuerdos compartidos.
    Si el regalo se disfruta en pareja, en familia o con amigos, también se convierte en tiempo juntos.
  4. La emoción empieza antes del día elegido.
    Desde el momento en el que se recibe hasta que llega la fecha, existe algo especial que esperar.
  5. Cada experiencia es diferente.
    En un vuelo en globo, por ejemplo, el viento decide la dirección. Nunca existen dos vuelos exactamente iguales.
  6. Puede adaptarse al momento.
    No siempre es necesario saber exactamente qué día podrá disfrutarlo la persona que recibe el regalo.
  7. Se recuerda durante mucho tiempo.
    Los objetos se desgastan. Las buenas historias suelen mejorar cada vez que las contamos.

Segovia: regalar una ciudad desde otra perspectiva

Muchas personas han visitado Segovia.

Pero muy pocas pueden decir que la han contemplado flotando sobre ella.

Desde el aire aparecen el Alcázar, la Catedral, el casco histórico y los paisajes castellanos que rodean la ciudad.

Todo cambia cuando dejamos de recorrer sus calles y empezamos a observarlas desde varios cientos de metros de altura.

Por eso nuestros vuelos en globo en Segovia pueden convertirse en una forma completamente diferente de regalar una ciudad que muchos creen conocer.

Toledo: historia vista desde el cielo

Toledo tiene una silueta inconfundible.

El río Tajo rodea buena parte del casco histórico y crea desde el aire una panorámica difícil de encontrar en cualquier otro lugar.

La Catedral, el Alcázar, las iglesias y el entramado de calles aparecen concentrados bajo la cesta mientras el globo avanza lentamente siguiendo el viento.

Un vuelo en globo en Toledo puede ser un regalo especialmente atractivo para quienes disfrutan de la historia, la fotografía o simplemente de descubrir lugares conocidos de una manera diferente.

También puedes regalar una aventura cerca de Madrid

No todos los regalos especiales necesitan un gran viaje.

Muy cerca de Madrid existen paisajes abiertos desde los que disfrutar de una experiencia completamente distinta a la rutina de la ciudad.

Una mañana puede comenzar viendo cómo se prepara un globo y terminar compartiendo fotografías de algo que probablemente ninguno de los participantes había vivido antes.

Y después todavía queda todo el día por delante.

Regalar algo sin elegir la fecha

Una de las mayores dudas cuando regalamos una experiencia suele ser la misma:

¿Y si ese día no puede?

Precisamente por eso existen opciones que permiten regalar el vuelo y elegir posteriormente cuándo disfrutarlo.

En la tienda de Cirros puedes consultar las diferentes alternativas disponibles para regalar un vuelo en globo sobre Madrid, Segovia o Toledo.

Así, quien recibe el regalo conserva una parte importante de la experiencia: decidir cuándo quiere vivirla.

Black Friday puede ser mucho más que comprar más

Noviembre suele estar lleno de descuentos.

Durante unos días parece que todo invita a comprar rápido, comparar precios y llenar el carrito antes de que termine una oferta.

Pero quizá también puede servir para detenernos un momento y pensar qué queremos regalar realmente.

Porque una buena oferta puede ayudarnos a ahorrar dinero.

Pero un buen regalo debería conseguir algo más.

Debería provocar ilusión.

La Navidad empieza mucho antes del 24 de diciembre

La Navidad no comienza cuando nos sentamos alrededor de una mesa.

Empieza semanas antes.

Cuando pensamos en alguien.

Cuando buscamos una idea.

Cuando imaginamos su cara al abrir el regalo.

Y quizá este año esa caja no tenga por qué contener nada.

Quizá solo tenga que contener una promesa:

“Un día vamos a subir ahí arriba”.

Este año, regala una historia

Dentro de unos años será difícil recordar todos los regalos que recibimos esta Navidad.

Probablemente tampoco recordaremos cuánto costaron.

Pero hay cosas que sí permanecen.

La primera vez que vimos un globo enorme levantarse frente a nosotros.

El instante en el que la cesta dejó de tocar el suelo.

El silencio cuando el quemador se apagó.

La persona que estaba a nuestro lado.

Y aquello que vimos desde arriba.

Porque al final los mejores regalos no siempre son los que podemos guardar.

Son los que podemos recordar.

Esta Navidad, regala algo que algún día se convierta en una buena historia.

Descubre las opciones disponibles en nuestra tienda de experiencias o reserva un vuelo en globo con Cirros.

Vuelo en globo en otoño sobre un paisaje de colores dorados y rojizos

Descubre el mundo desde el aire

En nuestro blog compartimos historias reales, consejos para vivir al máximo tu experiencia en globo, curiosidades sobre el vuelo aerostático y todo lo que necesitas saber si estás planeando una aventura sobre Madrid, Segovia o Toledo.
¡Déjate inspirar y empieza a volar desde la lectura!